Vídeo: el inefable seleccionador de fútbol de Argentina, Diego Maradona, atropella saliendo de un entrenamiento a un fotógrafo. Diego, lejos de disculparse, arremete contra el periodista (¡Cómo vas a poner el pie debajo de la rueda, viejo!). El irresponsable atropellado termina en el hospital.
A lo mejor la situación os recuerda algo. En mi empresa no ocurre, pero me consta que, en otras, a veces el débil acaba pagando los errores de los de arriba. Y no sólo eso, sino que encima se lleva de propina la reprimenda de turno por poner el pie debajo de la rueda.
¿Puedo explicar por qué quería saltar desde lo alto de un edificio? Pues claro que puedo explicar por qué quería saltar desde lo alto de un edificio. No soy ningún maldito idiota. Puedo explicarlo porque no era inexplicable: era una decisión lógica, producto de un razonamiento correcto. Y ni siquiera era un pensamiento serio.
Así comienza En picado, una excelente elección si buscas un buen libro para el verano. Tratando de poner un poco de orden en mi mesa, al borde del colpaso, conseguí rescatar un ejemplar algo perjudicado de la novela e inmediatamente surgió la idea de hacer un pequeño paréntesis en la temática del blog para meter una breve cuña literaria.
Cuatro personas coinciden en Nochevieja en la terraza de un edificio del norte de Londres con un objetivo común: lanzarse al vacío. Martin, famoso presentador de televisión hasta que lo descubrieron liado con una chica de quince años. Maureen, católica devotísima, ya no soporta su vida de madre soltera con un hijo incapacitado. A Jess, en plena angustia adolescente, la ha dejado su novio. Y JJ, joven americano que iba para estrella del rock hasta que su grupo se desintegró. Pero como suicidarse es un acto íntimo, y cuatro son multitud, postergan matarse hasta el día de San Valentín. Y para matar el tiempo crean un imprevisible grupo de ayuda mutua.
Una tragicomedia que roza lo surrealista, un ritmo narrativo vivaz y, sobre todo, el toque inconfundible de Hornby, al que, aunque no hayas leído nada suyo todavía, a buen seguro conocerás por las adaptaciones cinematográficas de algunas de sus obras (Alta fidelidad, Un buen chico).
No voy a negarlo: me gusta la última campaña de Vodafone. Resuelve de manera inteligente y elegante el dilema de cómo presentar y rentabilizar en nuestro país el patrocinio de la escudería McLaren en el campeonato de Fórmula 1 (para los no iniciados, el equipo McLaren, y en concreto su piloto Lewis Hamilton, es el gran rival de nuestro Fernando Alonso).
Por buscarle algún pero, no creo que vaya a ser una acción particularmente notoria (está dirigida a un colectivo de público muy reducido) y, por lo tanto, tengo mis dudas acerca de su rentabilidad como campaña promocional de la marca. Aún así, creo destacable el ejercicio creativo desarrollado.
Para los que no hayan visto el anuncio:
PD: Si lee este post alguno de mis compañeros de publicidad, que no se lo tome a mal
Son sólo negocios. Fuera del trabajo es un encanto, otra persona. Tiene mucho carácter. En la oficina se transforma. ¿Cuántas veces hemos escuchado frases como estas o similares? No, no son sólo negocios. Es mucho más que eso. Es mi vida.
El trabajo consume gran parte de nuestro tiempo y energía. Demasiado, con frecuencia, y más de lo necesario para que resulte del todo inaceptable tener que soportar a personas que te engañan, mienten o tratan sin respeto escudándose en el manido “it´s just business“. Nada de ello forma parte de tus deberes como profesional, así que no malgastes ni un segundo de tu tiempo con ellos; en algún momento terminarán por darse cuenta de que ellos mismos son los más perjudicados por su comportamiento.
Ahora, antes de cerrar esta página, ponte en frente del espejo y piensa por unos segundos, ¿no serás tú uno de ellos?
De marketing, investigación de mercados, inteligencia de cliente, CRM; del mundo digital, del impacto y evolución de Internet; del entorno de las TIC; de gestión de equipos; del mundo de la empresa.
Y de las mil y una chorradas que se me vayan ocurriendo.
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