Sobre cómo los tablets acabarán con el e-reader (si no lo han hecho ya)

Publicado el 30 de abril de 2011 a las 17:19

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Para sopresa de muchos de los que me rodean, continúo sin haberme comprado un iPad: me convence más la versatilidad de mi Air y el espacio no sobra precisamente ya en el cajón de gadgets. Ello no implica que no termine por caer en la tentación un día de estos ni que no esté plenamente convencido del éxito y recorrido futuro de esta familia de dispositivos (como ya aposté cuando se presentó en sociedad la primera versión del iPad).

Revisando las estimaciones de Gartner sobre la evolución del mercado de electrónica de consumo durante los próximos años compruebo que mis impresiones no van muy desencaminadas, anticipándose un significativo y sostenido crecimiento del segmento de tablets al menos hasta 2015. Una evolución que, como ya comenté en su día, tendrá como gran damnificada la categoría de e-readers, producto cuyo prometedor futuro parece oscurecerse al mismo ritmo que aumentan las ventas de tablets. De hecho, según las cifras de la casa de análisis, 2011 será el último buen año en lo que a ventas de e-readers se refiere.

Algunos números:

Durante 2011 se cuadriplicará la cantidad de tablets vendidos. La venta de e-readers crecerá todavía en torno a un 50%, si bien se ralentiza de manera importante la tasa de crecimiento respecto a años anteriores (en 2010, por ejemplo, se triplicó el número de unidades vendidas en 2009).

– Entre 2011 y 2015 la venta de tablets mantendrá tasas de crecimiento que conducirán a alcanzar cifras próximas a las 300 millones de unidades vendidas en 2015. Por el contrario, la venta de e-readers tocará techo en 2013 en torno a las 20 millones de unidades anuales para comenzar entonces un declive sostenido que llevará a que en 2015 la cifra de ventas apenas supere las 17 millones de unidades.

– El previsible ajuste de precios conforme madure el producto (pasando de un precio medio de 133 dólares en 2010 a 110 en 2015), ahondará en el estancamiento en ventas de e-readers, traduciéndose en una contracción del volumen económico de la categoría. En 2013, coincidiendo con la mayor cifra de unidades vendidas, se alcanzará un máximo en torno a los 3.000 millones de dólares para, a partir de entonces, iniciarse un paulatino recorte que en tan sólo dos años representará más del 20% del volumen de este mercado, que pasará a ser de unos 2.300 millones de dólares en 2015. Esto es, la cifra de negocio asociada a la venta de e-readers de 2015 será inferior a la de 2011.

El incremento en ventas de los tablets, por el contrario, compensará sobradamente la notable caída de precios (el precio medio por unidad pasará de 520 dólares en 2010 a 235 en 2015), triplicándose el volumen de ingresos asociados a la categoría y, áun más importante, manteniendo una tendencia creciente durante todos y cada uno de los años del periodo.

En definitiva, puestos a invertir parece que hay que hacerlo en tablets y no en e-readers. Empiezo a pensar que mi Sony PRS-600 será en breve una reliquia del pasado.