La fotografÃa que ilustra esta entrada representa el tirador de la puerta del portal del edificio de un familiar. O lo que queda de él. La semana pasada alguien lo robó. Tal y como suena. Si no fuera porque lo he visto con mis propios ojos todavÃa no me lo creerÃa. Y no, no ha sido la ocurrencia feliz de un graciosete sin otra cosa que hacer, ni unos chavales que de regreso de una noche de fiesta sacaron a pasear su lado vándalo. Junto a este se sustrajeron los tiradores de al menos sesenta edificios de los alrededores. Sesenta, se dice pronto.
Ignoro por completo el valor de mercado de estos elementos, dónde  y quién puede comprar o vender este tipo de artÃculos o lo lucrativo de este mercado. Lo que sà sé es que en mis tiempos estas cosas no pasaban.
Cómo está el mundo.
Y qué viejo me siento al darme cuenta de que hablo ya como lo hacÃan mis abuelos.
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PP
2 years ago
Si te enteras como termina la cosa cuentanos, nos dejas intrigados con el misterioso robo de tiradores
javipas
2 years ago
Imagina si eso pasa en el barrio de tu familiar lo que podrÃa pasar en esa zona que tanto te gusta y en la que roban hasta las banderitas de España tras ganar el mundial. Tiemblo solo de pensarlo