Y cuatro meses después…

Publicado el 9 de Mayo de 2016 a las 21:54

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Hace algo más de cuatro meses, un par de días después de las elecciones del 20D, dibujábamos en un post rápido el escenario que la teoría de juegos dictaba como el más probable:

Se abre una opción que aparentemente ha pasado todavía desapercibida por la masa de analistas y que se deriva de los pobres resultados obtenidos por Unidad Popular-Izquierda Unida: sus más de 920.000 votos se han traducido en apenas 2 escaños, cifra severamente penalizada por la Ley D’Hont. Si en un hipotético escenario en el que se repitiesen las elecciones lo razonable sería esperar que la decisión del voto se polarizase hacia los partidos con mayor apoyo, en el caso de los partidarios de UP-IU este movimiento natural se vería sustancialmente acrecentado tras haber constatado la situación de inferioridad en la que la Ley D’Hont deja a esta formación. Resumiendo: lo normal en este escenario es que gran parte de los votantes de Unidad Popular-Izquierda Unida optasen por un voto “útil” que mayoritariamente debería ir dirigido a Podemos (que con toda seguridad sabría incorporar hábilmente este mensaje a su discurso). La teoría de juegos nos dice que la dirección de Unidad Popular-Izquierda Unida, anticipando este movimiento, trataría de llegar (esta vez sí) a un acuerdo con Podemos para integrarse en esta formación y evitar su virtual desaparición

(…) Ello nos permite aventurar que la gran baza de Podemos a día de hoy pasa por llegar a esas nuevas elecciones y hacerse con el decepcionado electorado de UP-IU. Lo razonable, por lo tanto, es que Podemos no se preste a ningún acuerdo que conduzca a la investidura de un candidato, sea del color que sea, lo que a su vez deja al PSOE (dado que sin el apoyo de Podemos no estará en condiciones de presentar con opciones su propia candidatura) en la complicada tesitura de facilitar la presidencia a un candidato del PP (o a lo sumo un candidato independiente como comienza a escucharse) o forzar la convocatoria de un nuevo proceso electoral que bien puede conducirle al escenario que hemos descrito.

Pues ya estamos ahí 🙂